Hace un par de días escribí que no debemos hablar con pesimismo para que nos vaya bien, pero también es necesario cancelar todo aquello que declaramos alguna vez por error o ignorancia.
1Re 17:12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.
1Re 17:13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.
1Re 17:14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.
1Re 17:15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.
1Re 17:16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.
1Re 17:17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento.
Fíjese muy bien que las palabras declaradas por Elías dadas por Dios se cumplieron al pie de la letra, también note que la viuda declaró que se dejarian morir. La arina y el aceite no escaseó y comieron por muchos días, tiempo después el niño muere; en esta parte la palabra de la viuda también se cumple.
La señora ya había visto el milagro y en vez de declarar que ya no van a dejarse morir porque Dios les está dando de comer no dijo nada y dejó lo dicho anteriormente “moriremos”. Si la señora hubiese declarado lo contrario es muy seguro que el niño no hubiese muerto.
Me a tocado ver gente que declara “hmmm me va a dar diabetes” o “chin, me va a dar cáncer” y al poco tiempo tiene diabetes o el otro enfermo de cáncer; también “me van a correr” y al poco tiempo se queda sin trabajo. Cuantas veces la boca misma declara maldiciones y se le hecha la culpa al diablo, cuando es un problema de conducta, abito, ignorancia, enojo, depresión, etc.
Muchas veces se dice que no prosperan porque no oran por Ud, porque alguien le tiene envidia, entre otras excusas. De nada sirve que el profeta, el Pastor o un líder de Iglesia le hable palabras de fe si luego mas tarde anda declarando palabra contraria u otra cosa que le afecta su vida.
La palabra de Dios, la de su Pastor y la suya debe ser una sola para que le sea de prosperidad; fíjese que normalmente los que declaran me voy a sanar, voy a recibir un milagro, o piensan voy a la iglesia porque me dijeron que hay algo para mi; son los que se sanan, reciben su milagro, se llenan del Espíritu Santo.
Cancele aquello que alguna vez dijo mal o maldijo, y cambie su manera de hablar.
Bendiciones!!! (predicacion super recortada)
