Luego de la pandemia, nos quedamos sin un par de proveedores de ingresos y no es porque les haya ido mal, si no que al contrario. Muchas veces decimos “Y cuando me toca a mí”, “cuando se me pagará por mis servicios?”. “Merezco mi descanso”.
Antes de la pandemia el Señor me envió a ungir y dar aviso por el problema se que venía encima; no me encargó que le avisara a un pueblo completo, ni a algún encargado de gobierno; si no mas bien a quienes se podían ver afectados por lo que llegaran a ver en las noticias, fui a darles el aviso para que tuvieran PAZ.
Mientras hubo un par de personas que llegaron a mi casa para que fuera a la de ellos a orar, supongo que ya tenían el virus covid; pero aún así fui a darles la palabra del día y a orar por ellos. No solo oré por el enfermo, también oré por los papás del afectado.
Ciertamente los meses de pandemia fueron algo inquietantes para algunos, otros murieron no por la enfermedad, si no por la angustia de sentirse vulnerables, se murieron de depresión. Es por eso que fui a esos lugares con aquellas personas que ya están dentro de la iglesia pero aún se sienten desprotegidos. Esto sucede porque no todos los pastores, no todas las iglesias predican una Fe que traspase mas allá de sus muros. Escasamente pocos se sienten mas que triunfadores debido a que en ciertos lugares se maneja algún tipo de desprecio, segregación por cuestiones económicas mas que de genero o apariencia. Es decir que entre mas tienes mas atención te dan, entre más cooperas obtienes mas favores o acreditas para algunos beneficios, inclusive puedes ganar invitaciones a alguna carne asada, día de campo, algo mas cercano al grupo preferencial.
Lo menciono porque lo vi, luego lo viví y lo sigo viendo luego de 15 años. Pero no llegue a la iglesia a buscar problemas, si no mas bien lograr comunicarme con Dios y hasta el momento me ha sido grato. Tanto que esta publicación la debí escribir desde hace 6 mese y hoy pude configurar el servidor y dar de alta este sitio subdominio web. Aquellos que dejaron de comprar conmigo los servicios web que de 2000 pesos solo cobré 500 y diseños de 5000 a solo 1200, servicios que cobraba cada dos o tres años; es decir que no siempre cobraba lo que justa y honradamente me ganaba. Uno se enojó porque le cobré y el otro solo ya no quiso pagar porque le era mejor irse de vacaciones a los Cabos. Suena decepcionante y si fuese como los demás podría caer en depresión por el tipo de conducta de quienes predican honradez y pagos justos por trabajo.
Ya han pasado 5 años desde el ultimo caso de los cabos, 10 años del otro primer caso. En ambos casos el Señor me lo reveló en sueños, al igual de algunos robos dentro de la misma iglesia, supongo que ya tomará cartas en el asunto por tanta apatía. No me alegra lo que sucederá, pero así como hay estos 2 casos los asuntos de sus otras iglesias se verán sometidos a prueba, luego el Señor ya revelará su veredicto.
No me esperaba esto, se que hay una predicación sobre aquellos que tientan a Dios y se burlan del predicador, pero ahora es sobre aquellos que piden obediencia y hacen tropezar a los demás, si un ministro se verá puesto al fuego, no me imagino sobre aquellos soberbios dentro de la congregación, aquellos que solo están con un pie dentro de la iglesia.
A mi en lo personal no me ha enviado a darles advertencia, solo me ha dicho que escriba y escriba. Me ha encargado que continúe liberando a aquellos que han quedado presos en medio del camino.
