Un jefe indio le decía a su nieto, En nuestra vida tenemos dentro un lobo malvado y otro bueno y continuamente se pelean. El sobrino dijo- y quien gana? – El jefe indio dijo:”el que alimentes mas”.
Dios nos dice: Pro 10:11 Las palabras del justo son fuente de vida, pero al malvado lo ahoga la violencia. Pro 10:12 El odio provoca peleas, pero el amor perdona todas las faltas.
Asi que perdone, no provoque peleas, y no alimente ese lobo malvado (con culpas y reclamos) porque aun si el lobo malo gana la batalla, su misma violencia le puede perjudicar y no saldrá bien librado, pero si se cambia por ser de bien o justo, Dios mismo se encarga de perdonar todo, restaurar toda ofensa y dice en Heb 10:17 Y no me acordaré más de sus pecados y maldades.”.
